A.Ganuza para la Opinión de Murcia: Acrílicos, magia e identidad Álvaro Peña presenta en el Real Casino de Murcia 'Abracadabra', una colección de 23 piezas que abre una nueva etapa en la trayectoria del pintor Se trata de una muestra cargada de dinamismo que pretende «provocar» al espectador Lo más difícil para los que se dedican al arte –en cualquiera de sus formas– es la firma. Pero no la signatura propiamente dicha de la obra, sino esa asignación casi mágica que se hace entre una pieza y su autor; ese estilo inconfundible, propio, que es un identificador casi tan certero como la impresión del nombre del artista sobre el lienzo. Álvaro Peña inaugura en el Real Casino de Murcia su nueva colección, Abracadabra, y aunque no se refiera con el título a ese vínculo entre identidad y voz pintada que se describe en el primer párrafo de este texto –sino a la comunicación de las obras con el espectador–, no hay duda de que el pintor murciano ha logrado esa firma, ese yo...
El Blog de Álvaro Peña
Comentarios
Creo que es la primera vez que me pasa esto en mi blog, pero siempre hay una primera vez. Saludos
Cuando no hay ná que hacer...hay que inventar cosicas, habrá dicho el payo.
Responde Mazón y confiesa si en tus ocultos e inconfesables planes tienes la cruz de la Muela de tu pueblo y el mio, Orihuelica del señor. Y por favor, si puedes, danos una demostracion de tu habilidad en imitar el lenguaje del señor De Cervantes, hijo de Rodrigo y de Leonor, coronista del famoso hidalgo manchego en el cual tanto te miras.
En esto llegaron Don Quijote y Sancho a las tierras que riega el bajo Segura, en arábigos tiempos llamado Rio Blanco (Guadalaviac) y nada más avistar nuestro hidalgo la alta sierra que abrigaba la gran ciudad de Orihuela le dijo a Sancho, has de saber amigo Sancho que aquella cruz que alli en lo alto se aparece, no es emblema de los cristianos sentimientos, sino feroz y diabólica representacion que encubre el gusto por forzar las conciencias y voluntades de otros, y es requerimiento de mis ordenanzas caballerescas que profeso quitar tan mala simiente de la Tierra, de modo que hermano Sancho, vamos al pueblo a sustentar nuestros cuerpos con el alimento debido y una vez descansados subiremos allí arriba a tener batalla con ese gigante disfrazado porque, bien sabes amigo Panza, que gran razón tiene el dicho que afirma que "tras la cruz está el diablo" y hemos de quitar de esta bendita y huertana tierra de Orihuela, para beneficio del género humano todo, todo aquello que la hace perder el aprecio de lo bien nacido. Y si tienes miedo Sancho apártate y ponte en oracion que yo no pienso cesar hasta haber conseguido la derrota de ese gigante, como es propio de mi religion caballeresca. Y Sancho oyendo el discurso de su amo y señor y columbrando de él su mucha locura, que ya conocía por otros asomos, sabiendo que tenía esperanza de cura, le replicó, bien puede vuesa merced subir a esas alturas a derribar ese gigante que no siendo propio de los escuderos interferir en las batallas de sus amos ni luchar contra otros caballeros, yo le esperaré en linda posada que un buen hombre con el que nos cruzamos me aconsejó, la llamada venta o posada del Rabaloche, hasta que vuestra merced haya ganado esta batalla que mucho me recuerda a la de los disciplinantes porque otra vez acomete vuesa merced a nuestra fe católica.
Y sucedio que habiendose Don Quijote por espacio de una noche hospedado en la venta o posada que existía por aquel tiempo en el barrio del Rabaloche de Orihuela, y en una precisa calle que tenía un barranco por enmedio, dejó sin saberlo su semilla estelar que otro vino a recoger, varios siglos despues al habitar en su niñez el mismo sitio que había servido de aposento al nuestro famoso Don Quijote, por aquello de que lo afín busca a lo afín.
Y de aquella visita de Don Quijote y su escudero al Rabaloche oriolano, nombre sin duda de raices arábigas, y por el toque mágico del hidalgo manchego que santificaba el camino por donde su pisada se clavaba, renacieron en siglos posteriores estas batallas contra cruces o diablos encubiertos.
Si al final me escribirá el mismisimo Miguel de Cervantes!!!!!
Espero que no le moleste que otros pensemos diferente a él.
¡Y me encanta tener santo! ¡Y me encanta quien no lo tenga! ¿Qué se le va a hacer?
Para eso está el arco iris.
JL Mazón