ĹA POETICA DEL SIGNO de Pedro Manzano Fue el crítico Michel Tapié quién etiquetó por primera vez el Informalismo. Una denominación introducida en 1951 con motivo de las exposiciones Véhémences Confrontées y Signifiants de L´informel, que permitiría designar a un grupo de pintores europeos y americanos: Riopelle, Fautrier, Dubuffet, Wols, Tápies, Pollock, Hartung o Guinovart…, entre otros, dotándolos de un nexo aglutinador. Un término complejo que integra ciertas ideas: el gusto por la materia, el trazo gestual, la búsqueda del sentido de lo espacial, la valoración del azar y la improvisación. Sin que resulten necesariamente excluyentes las referencias al mundo real o a la figuración. El Informalismo valora, sobre todo, la personalidad del artista y su posicionamiento en referencia a las técnicas y materiales empleados. Aquellos logros del Informalismo han pervivido y mutado en la obra de un buen número de creadores. Y desde luego han sobrepasado ampliamente el siglo X...
Comentarios
Paco: En septiembre tendrás noticias de él...por supuesto que serás invitado al acto de presentación.
Elena (Antropóloga)
Álvaro: Me alegra que estés de vacaciones. Disfruta y pásalo muy bien. ¿Estás en el Caribe? :P
Un abrazo y me río mucho con la tira de “El Domingo, sofá”.
Lamento no conocer al personaje central, pero con lo que dices de él ya me parece persona admirable. Lo de la mano, en sustitución del pie de página, genial. El bulo del Caribe, jajajaja, me parece a mí que como te pille por La Azohía, se quedá en ná. Lo de Papá Noël, que me ha dao penica y tó el pobretico, en paro tó el año, menos un día, como las condenas, pero al revés jajaja
Spencer Wells, genetista y director del "Proyecto Genographic"(ADN), da a conocer sus investigaciones más recientes:
a)"Nuestros antepasados", cuya primera edición en castellano data del 2007
b)"La travesía del hombre", un documental elaborado por la prestigiosa revista "National Geographic".
100.000 muestras de sangre analizadas
La genética nos cuenta que provenimos de unos humanos que vivían en el este de África hace 60.000 años y emigraron hacia Asia, por la costa, hasta llegar a Australia hace 50.000 años. Otra oleada de emigración, de la que proceden también la mayoría de los africanos, viajó hace 45.000 años a Oriente Medio y Asia Central y, desde allí, unos fueron hacia Europa (hace unos 35.000 años) y otros a Siberia (hace 20.000 años), de donde cruzaron a América”.
Wells remite a toda la raza humana a unos pocos abuelitos africanos que vivieron hace 60.000 años: es el responsable de una iniciativa a escala global para registrar el ADN de la humanidad y, a partir de eso, establecer sus orígenes, los cambios que ha ido sufriendo y los movimientos migratorios de la población.
El proyecto Genographic -solventado por IBM, National Geographic y la Waitt Family Foundation- tiene dos componentes claves que se complementan. Por un lado está el trabajo de campo, que realizan los integrantes del equipo científico y consiste en documentar el material genético de los pueblos aborígenes. Ellos permiten conocer de primera mano lo que sucedió con la raza humana, pues, como explica Wells, “hay personas que no se han movido en decenas de miles de años y mantienen una conexión con su pasado. Nos dan una visión más clara del aspecto que tenían los antepasados. Gracias a ellos podemos ver cómo se han movido por el mundo”.
Su conclusión es rotunda y aplastante: “todos los seres humanos somos primos y estamos conectados por los antepasados. Es importante saber que las razas no existen”.
Elena (antropóloga)