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viernes, 4 de abril de 2008

Torre de la Catedral de Murcia

Llevaba bastante tiempo con ganas de hacer la Catedral inclinada en el papel, esta es la primera que he pintado y creo que le pegaban los tonos azules y grises, espero que no quede ahí y dentro de unos días me ponga con otra o con otro monumento representativo de la zona.

16 comentarios:

Meg dijo...

Preciosa. Por cosas así os envidio tanto a los artistas de verdad.

Antonio Verdú Asís dijo...

Me gusta, me emociona.

b&n Creaciones dijo...

Me encanta...este tipo de pintura te las quitaran de las manos es digna de tenerla en un lugar preferente de la casa...

Sencillamente GENIAL

Gustavo Pinela. dijo...

¿porqué lo de la inclinación?, no queda mal, pero tiene alguna razón más allá de "por que sí"?, jaja.

Saludo;)

Alvaro Peña dijo...

Meg: gracias pr tus palabras, pero artistas (si se puede llamar artistas )somos todos, cada uno en su campo
Antonio: Me alegro mucho de poder llegar a producir algún tipo de sentimiento, a mi me ocurre igual, pero yo pienso que me pasa por haberla " parido"yo
Bn: Jjajaja, unas las quitan antes de las manos que otras, pero si... tienes razón suele gustar bastante.
Gustavo: La verdad es que lo de la inclinacion yo llevaba ya tiempo pensando en hacerla, a lo mejor más adelante pinto otra con menos inclinacion.
Un abrazo a todos

Anónimo dijo...

Me encanta la vuelta al monocromatico, y el nuevo enfoque en la base de querer dejar ver sin terminar de plasmar lo que hay, Muy bueno.

Rosa Cáceres dijo...

La torre es lo primero que busco en lontananza cuando llego a Murcia. Me gusta la acuarela en tonos de gama fría que haces de ella, sin embargo, nuestra torre es de color cálido. No obstante, tanto el cromatismo como la inclinación que tú has elegido la transporta al nebuloso espacio de lo onírico y hay un no sé qué de melancólica poesía en esa visión.

Zololkis dijo...

SECURITY CENTER: See Please Here

Alvaro Peña dijo...

Se quien eres anónimo y me alegro que vuelvas a escribir en mi blog, tendré que hacer mas cosas en un sólo color para que me escribas .

Efectivamente la Torre es mas bien ocre pero en estaocasión he preferido pintarla en azules y grises, no se porque pero me apetecía creoquemás adelante la pintaré en otros colores.
saludos

Josalbe dijo...

Bueno, algo hay que decir...
Por supuesto, cuando uno aborda algo de ésto, lo que hace es dar forma a los sentimientos que le genera la contemplación de algo o la idea que tiene dentro, a partir de ahí el que la contempla se hace cómplice... Hay que ser muy respestuoso con el que muestra su obra, pues considero que es un poco como desnudarse... Ánimo y a sufrir, pues este tipo de cosas son duras y hasta que no llegas al final se pasa mal, pero al final ¡la apoteosis! La ciudad siempre ha sido un buen referente para todo, ¡adelante!

Alvaro Peña dijo...

Todo un honor tu comentario Josalbe, y más sabiendo que eres un especialista en estos temas de edificios. Efectivamente tienes razón, el enseñar una obra es algo que uno hace en soledad y luego la da a conocer, a unos les despertará algún sentimiento y a otros simplemente no les gustará. Pero ahí esta. Un abrazo

Anónimo dijo...

AUNQUE SEA UN TEMA MUY MANIDO (GENERALMENTE MAL, SIEMPRE TORCIDA) ME GUSTA MUCHO TU VISION DE LA TORRE INCLINADA (NO TORCIDA) Y MONOCOLOR AUNQUE NO LLEGA A LA BELLEZA DE LA TRANSPARENCIA QUE CONSIGUES CON EL AGUA. PODRIAN HABERLO FIEMADO PERFECTAMENTE, NUESTROS DOS MUY ADMORADOS R G, y P S. TU SABES QUIENES SON. FELICIDADES, JUAN

Alvaro Peña dijo...

Hola amigo Juan, me alegro que te guste esta visión mía de la torre. Tienes toda la razón.

Anónimo dijo...

¡Alvaro!....¡me encanta esa perspectiva de catedral medio fortaleza que parece que emerge del terreno movedizo...la inclinacion es otra marca de originalidad y lo de los tonos...pues que le da un toque mas imaginario....¡Enhorabuena!

Luis Jose.

Alvaro Peña dijo...

Que sorpresa saber de ti a través del blog, gracias por tus palabras Luis José y espero que nos veamos pronto

Javier Lorente dijo...

Felicidades, me ha gustando mucho, tanto por la composición como por el color. Es cierto que es un tema manido, pero en el Arte, aunque digan lo contrario, no está todo hecho. Cuando alguien pone su alma en una obra, eso toca la piel, el corazón y el cerebro de quien sabe mirar.